“No se preocupen por su vida pensando qué comerán o con qué se vestirán” (Mt 6, 30)
-Muchos hombres se afanan por conseguir los bienes terrenos, gastan sus fuerzas trabajando para tener qué comer, para sostener a la familia, para vivir bien, ello no está mal, lo malo es que se desgasten en eso y se olviden de los bienes espirituales que fortalecen al hombre débil y al cuerpo fatigado.
-También hay muchos que luchan incansablemente por aumentar sus recursos materiales, que se dejan absorber por el consumismo y gastan su dinero en comprar todo tipo de cosas para estar a la vanguardia, pero al final, todo eso se acaba, pasada de moda, ya no sirve; con su fin termina el gozo que daba aquello material.Dice Jesús “ante todo busquen el Reino de Dios.” (Mt 6, 33)
-Hay que buscar los bienes espirituales como la oración diaria, la Misa, el rezo de rosario y tantas otras formas de encontrarse con el Señor.-Hay que obrar conforme a la doctrina de Cristo: sirviendo a todos, haciendo obras de caridad, practicando las obras de misericordia, etc.
“No pueden servir ustedes a Dios y al dinero, odiará a uno y amará al otro” (Mt 6, 24)
Pero entonces, ¿es malo trabajar y conseguir dinero para vivir? No, lo que Cristo quiere expresar es que no se puede dividir el corazón a dos amos, al dinero y a Dios, es decir, que ningún hombre debe afanarse por lo material y olvidarse de Dios.
Lo mejor para todo hombre es servir a Dios y permanecer en su amor pues solo Él encuentra sentido a su existencia, la felicidad verdadera y la paz interior. Cuando el hombre entrega su vida y su corazón a Dios, nada le falta, pues como dice la Escritura: miren cómo crecen los lirios del campo, que no trabajan ni hilan. Y Dios viste así la hierba del campo, que hoy fortalece mañana es echada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe? (Mt 6, 30) Dios con su Providencia, asiste a todos los hombres y al que confía en Él, nada le falta.
No es bueno afanarse por los bienes terrenales y gastar la vida ganando el mundo porque al final, todo eso perece, pero en cambio, los bienes celestiales permanecen y hacen más feliz a quien lucha por ellos. Podrías perder tu celular y comprarte otro con toda facilidad, sin embargo, si pierdes a un hermano o a un buen amigo, es difícil recuperar su amistad. Un celular no da sentido a tu vida pero el amor sí y Dios te muestra su amor en tus hermanos.
Todos deberíamos servir solo a Dios, tenerlo a Él como nuestra única meta y fin, la vida sería más llevadera y toda dificultad se superaría sin complicación, y sí además de servir a Dios, por nuestro esfuerzo diario y el empeño de nuestro trabajo, nos vienen en abundancia los bienes terrenos, hay que disfrutarlos pero sin darles el corazón, servirnos de ellos para hacer el bien.
Busquen primero el Reino de Dios, y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura. (Mt 6, 33)
Esfuérzate sólo por servir al Señor, por construir su Reino y por vivir en el amor y todo lo que necesites para vivir, el Señor te lo concederá. La mejor recompensa de servir al Señor es el gozo de estar en su presencia y eso no puede ser sustituido por ningún otro bien terrenal, pues Dios es el mayor Bien y de quien provienen todos los bienes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario